miércoles, 17 de octubre de 2007

CASQUILLOS - HOMENAJE NO(ISTA)


Como un homenaje a los poetas Noistas y la poesía minimalista, con estos dos micropoemas comienzo una serie que incluye haykus, epigramas y aforismos. Los mismos son parte de una colección que será publicada bajo el título de Casquillos. Disfruten pues de esta engreída inutilidad que es la poesía.


Bala(da) para Alberto Cortés

Cuando una bala se va
queda un casquillo vacío.

..
Se cierra la caja de papeles
.
Pandora abrió la caja fatal y su contenido
se esparció por el mundo, no quedando en
ella más bien que el de la esperanza.
Rosario Ferre

.
La esperanza del mañana
no está en los poetas que van naciendo
sino en los que vamos a morir.

5 comentarios:

Jose Manuel dijo...

Poeta: lo felicito por esta nueva aventura. Abrazo su poesía. Enhorabuena.
José Manuel Solá

Jorge David Capiello-Ortiz dijo...

José Manuel creo que me confunde con otra persona. Yo soy Amigo pero cuando vea al Poeta le daré su abrazo. Por lo pronto le doy yo uno a usted. No sabe que gusto me da saludarle mi hermano.

manuel dijo...

El casquillo alla alberto cortés es insuperable. cómo me he reído. ojalá los demás que vienen en este prollecto minimalista atractivo sean igual de estimulantes. de hecho, he visto una oda a la sombra de la crítica que quizás se queda en el umbral de la niñez, o sea en la rabieta. diría que entonces vendría bien otro casquillo complementario que pueda versar sobre la "adulta". la idea de exponerlos en el ciberespacio también tienta, se puede comentar sin tener que entrar en amiguismos con el autor o compromisos. en fin, un verdadero corte de los hilos del paracaídas que mencionas. ojalá, sea esta la antípoda de la ofrenda anterior, ese suicidio necesario del poeta mariposa; en la crisálida de nuevo.

abrazo de
manuel clavell carrasquillo

manuel dijo...

ah. leíste alabalacera de mara pastor? tremendo diálogo posible...

mcc

Jorge David Capiello-Ortiz dijo...

Un abrazo para ti también Manuel. Gracias por el consejo. Siempre es útil el ojo frío del que no engorda al caballo que amo. Por ahí vendrán varios rocinantescos jamelgos más.

El Capi