"Ambicionamos no plagiarnos ni a nosotros mismos, a ser siempre distintos, a renovarnos en cada poema, pero a medida que se acumulan y forman nuestra escueta o frondosa producción, debemos reconocer que a lo largo de nuestra existencia hemos escrito un solo y único poema". De hecho, de estar Oliverio Girondo en lo cierto, no sólo estamos ante la posibilidad de haber escrito un "solo y único poema". Lo más probable es que hayamos leído "un solo y único poema". Pero como dijera el amigo Yván Silén en una de las cartas que se barajara con el Copista, "no se suicide nadie". A diferencia de Girondo, quien "antes de cometer el acto más insignificante necesit[a] poner tantas personalidades de acuerdo, que prefier[e] renunciar a cualquier cosa con [su] persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas a todas a la mierda", aquí no sólo jamás se mandará a nadie a la mierda, sino que, aquí, los invitamos. Pues como en su Inventario versara Mario Paoletti, "Los grandes libros envejecen / y acaban por venirse abajo. / Pero esas nobles ruinas / nunca dejaran de tener peregrinos". Convidados entonces, la procesión ha dado inicio.

Antipoeta
ivan silén
que lejos estás de todo lo que dices.
[a] Iván Silén
Poeta y antipoeta
filósofo, y ante la filosofía
la nada te precede
y ya nada te sucedía.
Ante tus gritos el ensordecimiento;
Silén-ciate para que hable la poesía.
The(saurus) Rex
a Che Meléndez
¡Che!
Que chiquita
te queda la academia.
Casi un haikú
a Kobayashi Issa
Para escribir
una pluma
casi un ala.
Post-polvo
a Manuel Ramos Otero
En Invitación al polvo
Manuel Ramos Otero
le tuerce el cuello al pato.
Ma(nt)ra para lectores extraviados
a La Balacera
Acaba la cava
la Cábala
acábala
acá bala
allá va el casquillo.